(…) En un acto reflejo me palpé la cicatriz. Seguía ahí, muy real. Avancé unos pocos pasos. Él permanecía muy quieto, incluso demasiado rígido. -Si no te sientas volverá a empezar y créeme,ninguna de las otras veces te ha hecho más gracia que esta-dijo con suavidad. No tenía humor para ese tono condescendiente. No tenía humor…
